Huérfanos sin Abrigo
Historial
Nombre
Fecha
Comentario
Miguel Ángel Nogueda 20/Feb/2014

…Resulta entonces una niña ciega capaz de andar en bicicleta confiando en sus instintos pero sin obtener las respuestas que los mismos ojos del alma le privaban: “¿existe consuelo para un ciego?”, esa incógnita parece la piedra medular de la historia, cuando en realidad lo que se intenta desentrañar es: cuánta ceguera existe para nuestro consuelo…

Creo en realidad que así como nuestra Lic. en traducción tiene vocación de filósofa…su hija simbólica (Medea) sufre cual herencia del mismo mal un don parecido… nada más que a la inversa; ella es una Lic en música con vocación de traductora… Sólo que ella traduce lo invisible a observable, logra volver tangible bastante de lo efímero e incluso repartir lo indivisible.

Miguel Ángel Nogueda, siquiatra, fragmento presentación Librerías Gandhi

Teresa Riggen 20/Feb/2014

…Nos es dado llegar hasta la raíz misma de esa noche eterna en que empieza la niña a dar nombre a las cosas. Con el sonido del cascabel al cuello de su madre llega siempre su voz cálida y envolvente como una cuna. El binomio madre-hija se nos vuelve entrañable. A través de los ojos de Rose la chiquilla aprende a mirar el mundo sin miedo, a pisar fuerte, a defenderse.

La más bella adición a este mosaico que nos regala Laia Bárber es la llegada de la música a la vida de la huérfana. Dedos recorriendo el clavicordio, violines que emprenden la retirada, notas del armonio creciendo como olas. Por primera vez le fue dado mirar la música con todos los poros de su cuerpo mientras el adagio recorría los rincones de la tienda.

Con un trágico y conmovedor epílogo la autora cierra esta novela de la cual no se puede salir indiferente.

Teresa Riggen, poeta, fragmento presentación Librerías Gandhi

R. Lilia Vélez V.

16/Ago/2013

Disfruté mucho tu libro, descubrí tu gran sensibilidad, además por supuesto de tu admirable uso del lenguaje; es muy sorprendente que describas los sentimientos de una persona invidente de forma tan profunda sin tener la experiencia.... Es un libro instructivo, ameno, humano.... hermoso !! Muchas gracias por compartirlo conmigo.

Francesc Rovira

(Barcelóna, Esp.)

08/Jul/2013

En cuanto al fondo, el personaje goza de gran originalidad y, tal como lo muestras, es completamente verosímil. Medea, ciega de nacimiento y huérfana a causa de aquel alud en los Pirineos, con el hermano en el frente, hereda esa tienda de su tío. Demuestra un gran coraje al no arredrarse ante el gran número de dificultades con que se enfrenta, la primera de las cuales es su propia ceguera, a la que hay que añadir su soledad en la vida, los inconvenientes que surgen del intruso —el señor Paeck—, que se cree con cierto derecho a quedarse con la tienda.

En cuanto a la forma, haces gala de tus excelentes recursos literarios que se traducen en un lenguaje rico y en una eficaz forma de contar la historia. Muestras poseer una gran documentación, tanto sobre los lugares donde transcurre la historia, como sobre los diversos instrumentos musicales que van apareciendo, como sobre el entorno histórico en el que se desarrolla la acción.

Rocío Arocha 16/Jul/2013 La novela me sensibilizó a la ceguera que he padecido en muchos momentos de mi vida, el personaje es fascinante. La colección de instrumentos en miniatura es una delicia. Encontré frases con profunda sensibilidad, muy femeninas, cercanas. Es un recorrido por la intimidad de una huérfana sin abrigo: ¿acaso no lo somos todos en algún momento? La leí en dos noches. Una prosa clara, diáfana, casi transparente. Un regalo al corazón.